La silla Manu resuelve el asiento extra que siempre falta: liviana para moverla con una mano, resistente para dejarla afuera y con un acabado que no desentona ni en la terraza ni adentro de la casa.
Está fabricada en una sola pieza de polímero de alta resistencia, sin tornillos ni uniones que se suelten con el tiempo. Ese detalle es el que marca la diferencia con una silla armada: no hay partes que se aflojen, no hay óxido y no necesita mantención.
Por qué aguanta a la intemperie
- Resiste el sol y la lluvia. El polímero no se decolora con los rayos solares ni se daña con el agua, así que puede quedarse en el patio todo el año.
- El asiento drena solo. Tiene una rejilla calada que deja pasar el agua: después de una lluvia se seca sola, no acumula charcos.
- Se limpia con un paño húmedo. Sin barnices que se descascaren ni telas que se manchen.
El detalle del diseño
El respaldo y el asiento llevan un relieve tejido que imita el ratán natural. De lejos se lee como mueble de fibra, pero con la resistencia y el precio del plástico técnico. El respaldo es alto y ligeramente curvo, y los apoyabrazos son anchos y macizos, cómodos para apoyarse de verdad y no solo decorativos.
Las patas terminan en patines planos que reparten el peso y protegen el piso, algo que se agradece en cerámica, madera o porcelanato.
Dónde funciona bien
- Terraza, patio y quincho, incluso a la intemperie
- Comedor diario y sillas de refuerzo para cuando llega visita
- Camping, casa de playa o parcela, por lo liviana que es
- Locales, salas de espera y espacios donde se necesita reponer sillas seguido
Marca Reyplast, modelo Manu. Producto con garantía del fabricante.










